Abad Gregorio Robeau

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Abad Gregorio en compañia de su Santida Juan Pablo II, en la visita que el siervo de Dios hiciera a Esquipulas en el año 1996

Abad Gregorio nació el 30 de noviembre de 1932 en New Orleáns, USA. Hizo sus primeros votos monásticos el 13 de agosto de 1953 en la Abadía de San José, Louisiana y en el año 1958 fue ordenado sacerdote.

El 21 de marzo de 1959 llegó a Esquipulas junto con el hermano Luis Giangrosso y el padre Carlos Villeré con el fin de fundar una comunidad monástica para atender a los peregrinos que visitan el Santo Cristo de Esquipulas, esta inquietud había nacido de Monseñor Mariano Rossell y Arellano, quien tenía un gran cariño por Esquipulas.

Una vez instalado el abad Gregorio en Esquipulas, llevó el evangelio a muchas aldeas y caseríos de Esquipulas, celebrando los sacramentos durante muchos años. Fue párroco de la Parroquia Santiago de Esquipulas por 15 años.

El 13 de abril de 1988 fue elegido II abad de la Abadía de Jesucristo Crucificado y el 12 de mayo del mismo año, recibió la bendición abacial.

Siendo abad, fungió como Vicario General de la Prelatura de Esquipulas. Sin duda alguna hubo hechos en su vida que lo marcaron profundamente entre ellos podemos mencionar, que estuvo a cargo de la preparación y celebración de los 400 años de veneración al Santo Cristo de Esquipulas en el año 1995, el cual fue clausurad por el siervo de Dios, Juan Pablo II, en el año 1996 en Esquipulas.

La celebración del Año Santo del Jubileo 2000, la vivió intensamente a pesar de los quebrantos de salud que venía padeciendo.

El abad Gregorio fue un incansable filántropo en pro del bienestar de la comunidad esquipulteca y ello le hizo merecedor de la Orden José Cecilio del Valle, máxima condecoración que puede dar la Cámara de Comercio de Guatemala.

El 18 de julio de 2003, fue declarado Hijo Predilecto de Esquipulas por la Municipalidad de Esquipulas.

Por más de 40 años el abad Gregorio dedicó su tiempo a la atención de los peregrinos que día a día visitan al Santo Cristo de Esquipulas; durante su función como abad y Vicario General apoyó muchos proyectos educativos, sociales y todas aquellas iniciativas que fueran en pro del bienestar de la sociedad.

Dios quiso llamarlo a su presencia el 16 de julio de 2003, en la festividad de la Santísima Virgen del Carmen. Su funeral fue presidido por el Cardenal Rodolfo Quezada Toruño en compañía del Nuncio Apostólico, Monseñor Ramiro Moliner Inglés, la Comunidad Benedictina, otras ordenes religiosas, y muchos fieles de la prelatura y otros lugares.

Publicado en on Enero 12, 2007 at 6:25 pm Comentarios (2)

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2 comentarios Leave a comment.

  1. Que alegre aque exista esta página para saber de los sacerdotes, pero me gustaria más que escribieran de todos los sacerdotes de esquipulas.

  2. ABAD GREGORIO ROBEOU.

    El Abad Gregorio Gobeu murió el dí 16 de julio 2003 en el Centro Médico de la ciudad de Guatemala, durante una intervención quirúrgica en la que los médicos trataban de impedir el crecimiento de un carcinoma que invadía la piel. La noticia de su muerte se expandió a todos los puntos cardinales con la velocidad de la luz. Los teléfonos de la Basílica del Señor de Esquipulas empezaron a sonar con insistencia y así pasaron durante mucho tiempo. Todo mundo quería dar su pésame a la Comunidad Benedictina. Su cuerpo fue velado en una funeraria de la ciudad de Guatemala. Al día siguiente fue traído a Esquipulas para darle sepultura. Miles de personas en vehículos lo esperaron a lo largo de la carretera y desde el Curruche ((cumbre de la carretera),miles de personas lo acompañaron a pié hasta la Basílica..

    El cortejo fúnebre entró a pié a la ciudad. Todos querían llevar en sus hombros el féretro, el cual fue colocado frente al Altar Mayor del Templo y allí permaneció durante la tarde y noche del viernes y el sábado por la mañana. De inmediato el santuario se colmó de gente. En las bancas frente al altar mayor etuvieron presentes familiares del Abad y fieles de Esquipulas, de Guatemala, de El Salvador, de Honduras y de los Estados Unidos.

    Escuelas, colegios, organizaciones sociales de la localidad hicieron Guardia de Honor en torno al urna que contenía los restos mortales del amado Abad Gregorio. Miles de niños llegaron a despedirlo. Campesinos de todos los rincones de Esquipulas llegaron también reverentes a darle su último adiós al Padre Goyito. .

    Los sacerdotes se movían constantemente en el interior del templo ordenando esto y aquello, previo a la misa. Otros permanecían sentados a la par del féretro, evidentemente dolidos.

    La misa principió a las 11:00 horas y fue oficiada por Monseñor Quezada Toruño.

    Después el cortejo fúnebre salió de la Basílica por la puesta principal, bajó las gradas, cruzó por la izquierda e hizo un recorrido en torno al parque del Templo para, ingresar al cementerio general. Recorrió la calle principal del cementerio hasta el final, en donde se abrieron las puertas de hierro que comunican al pequeño cementerio privado de la Comunidad Benedictina. Allí estaba cavada la tumba de tres metros de profundidad, a la par de lugar donde yacen los restos mortales del Abad Matéo Martín y otros sacerdotes.

    “Oremos.”. Dijo Monseñor Quezada Toruño. Su voz impuso silencio a la multitud. “Señor Jesucristo que por estar tres días en el sepulcro, santificaste todos los sepulcros de los que creen en ti. Ha llamado a nuestro hermano Gregorio, y nosotros ahora enterramos su cuerpo de sonde fue sacado con la fe puesta en la resurrección de Jesús”.

    EN El ATAÚD DEL ABAD GREGORIO FUE COLOCADO UN ROSARIO ELABORADO CON FLORES BLANCAS COMO SIMBOLO DE SU DEBOCION POR EL SANTO ROSARIO DEL QUE JAMÁS SE DEPARÓ DE ÉL. MIENTRAS SU ATAUD BAJABA A SU TUMBA, TODO EL PUEBLO CANTABA CON LAGRIMAS EN LOS OJOS “BELLA IMAGEN, MILAGROSA DE ESQUIPULAS REDENTOSA…”.

    Todo el mundo lloraba. También de los ojos de doña Jean de Wunderlich y de todos los Sacerdotes de la Comunidad Benedictina brotaban lágrimas muy discretas.


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